OBLIGACIONES DEL EMPRESARIO EN LA PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES.

Add to Flipboard Magazine.

Es obligación del empresario garantizar la salud y la seguridad de los trabajadores en su puesto, del resto de los empleados, de las contratas y las subcontratas que realicen tareas en sus instalaciones o bajo su dependencia.

Por otra parte, son también obligación del empresario las medidas que correspondan para garantizar la salud y la seguridad de los empleados de las empresas de trabajo temporal que presten servicio para el mismo.

Esta obligación de garantía pasa por la evaluación de riesgos, cuya finalidad no es otra que evitar los mismos, y planificar y aplicar la actividad preventiva.

Entendemos por evaluación de riesgos laborales aquél  proceso a través de cual quedan determinados los riesgos en cada una de las actividades que se desarrollan en el empresa/Administración. Así mismo, es el medio adecuado para obtener la información oportuna para poner en funcionamiento cuantas medidas preventivas sean necesarias para evitarlos o aminorarlos.

En el desarrollo de la evaluación de riesgos laborales se van a analizar, entre otros, las características de los establecimientos en los que se presten servicios, las instalaciones, los equipos de trabajos, el uso de agentes químicos, físicos o biológicos y su incidencia cuando intervengan en el proceso productivo, …

La organización productiva también podrá ser objeto de evaluación de riesgos en la medida en la que ésta pueda incidir sobre los mismos.

Forma parte de la evaluación en análisis de los puestos concretos de trabajo de los empleados. Si de la misma se deriva la necesidad, cada puesto ha de ser adaptado a las circunstancias personales del empleado al inicio de la prestación laboral, cuando se realicen modificaciones en el mismo, cuando se produzcan accidentes o cuando se detecten daños a la salud de los empleados.

Pero, ¿quién realiza esta evaluación de riesgos laborales? Pues puede llevarla a cabo tanto el empresario como los trabajadores designados para ello (si se cuenta con formación necesario para ello) o por los servicios de prevención, propios o ajenos.

El empresario podrá asumir la actividad preventiva siempre que, teniendo cualificación suficiente, su empresa cuente con un número de empleados inferior a seis, siempre y cuando las actividades desarrolladas no se consideren de riesgo y se realicen en el propio centro de trabajo.

Los trabajadores de la plantilla con formación suficiente en prevención podrán desarrollar la actividad preventiva si la empresa tiene menos de 500 trabajadores o, si la actividad es de riesgo, entre 250 y 500.

Pero, será necesaria la constitución de un servicio de prevención propio por parte de la empresa siempre que ésta cuente con más de 500 empleados o entre 250 y 500 lleven a cado actividades de riesgo. Los servicios de prevención propios deberán contar con las instalaciones, medios materiales y humanos necesarios para desarrollar esta actividad.

Los servicios de prevención propios deben contar al menos con estas dos disciplinas:

  • Medicina del trabajo, seguridad en el trabajo, higiene industrial y ergonomía y psicología aplicada.

Cuando la designación de un trabajador o de varios no sea suficiente para desarrollar la actividad preventiva, el empresario deberá recurrir a un servicio de prevención ajeno y no tengan obligación de crear un servicio propio.

Volviendo a la actividad preventiva señalaremos que, tras la evaluación de los posibles riesgos laborales que conlleve una concreta actividad, es obligación del empleador planificar la actividad preventiva que resulte necesaria.

Como hemos señalado el objeto es claro: eliminar o reducir los riesgos. Para ello deberá dotar de los medios humanos, materiales y económicos que sean preciso para establecer las medidas de emergencia que resulten necesarias.

Entre sus obligaciones se encuentran así mismo las de formación e información de los trabajadores en la materia, y, fundamentalmente, en los riesgos que puede entrañar su puesto de trabajo, así como las medidas que sea necesario aplicar.

chiste_angeles_obrero_prevencion_riesgos

Por último, otra de sus obligaciones será la de establecer y aplicar un correcto sistema de vigilancia a la salud de los trabajadores.

Esta última obligación del empleador supone que se adopten medidas tales que garanticen en todos los procedimientos productivos la seguridad y la salud de los empleados, instruyendo para ello a cada persona con responsabilidad sobre aquéllos de la necesidad de salvaguardar tales derechos.

En definitiva, estas medidas a adoptar se concretan en el seguimiento y control de la actividad preventiva, la planificación de acciones a realizar en supuestos de emergencia, planificación de medidas dirigidas a la vigilancia a la salud, implantación de la formación idónea para los trabajadores, ….

Por otra parte, dado que estas obligaciones se predican de todos los empresarios, será necesario que entre ellos, cuando compartan lugares de trabajo, instalaciones, etc, se establezcan los necesarios cauces de cooperación. De la misma forma se debe proceder cuando se contrate a empresas de trabajo temporal, pues ha de asegurarse la protección de los trabajadores, al mismo tiempo que se facilita y controla el cumplimiento de sus obligaciones.

Ni que decir tiene que la participación de los trabajadores en fundamental en la actividad preventiva: así, tanto a éstos como a sus representantes sindicales se les debe consultar tanto la planificación como la organización del trabajo, la introducción de nuevas tecnologías que afecten a su seguridad, la organización de las medidas preventivas, la formación e información que al respecto hayan de recibir los propios trabajadores, …

 

Compartir

Compartir en FacebookFACEBOOK Compartir por whatsappWHATSAPP

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *