Acceso a la función pública. Garantías: publicidad de las convocatorias y de las bases.

Add to Flipboard Magazine.

Para que los artículos 23.2 y 103.3 de la Constitución Española (CE) sean plenamente efectivos, el legislador establece una serie de garantías a través de las cuales se hacen efectivos los principios de igualdad, mérito y capacidad en el acceso a la función pública. Así, el artículo 55.2 del Estatuto Básico del Empleado Público (EBEP), establece una serie de normas reguladoras del sistema de acceso al empleado público:

Acceso al empleo público y adquisición de la relación de servicio.

Artículo 55 Principios rectores.

1. Todos los ciudadanos tienen derecho al acceso al empleo público de acuerdo con los principios constitucionales de igualdad, mérito y capacidad, y de acuerdo con lo previsto en el presente Estatuto y en el resto del ordenamiento jurídico.

2. Las Administraciones Públicas, entidades y organismos a que se refiere el artículo 2 del presente Estatuto seleccionarán a su personal funcionario y laboral mediante procedimientos en los que se garanticen los principios constitucionales antes expresados, así como los establecidos a continuación:

a) Publicidad de las convocatorias y de sus bases.

b) Transparencia.

c) Imparcialidad y profesionalidad de los miembros de los órganos de selección.

d) Independencia y discrecionalidad técnica en la actuación de los órganos de selección.

e) Adecuación entre el contenido de los procesos selectivos y las funciones o tareas a desarrollar.

f) Agilidad, sin perjuicio de la objetividad, en los procesos de selección.

La publicidad de las convocatorias y sus bases no supone más que su difusión a través de medios adecuados, de forma que puedan ser conocidas por cualquier potencial aspirante. Dos son los cauces a través de los cuales este principio de publicidad queda cubierto: en primer lugar, por la publicación anual de las ofertas de empleo público de cada una de las Administraciones; y, en segundo lugar, y de forma más concreta, con la difusión de la convocatoria del proceso selectivo concreto a través de su publicación en los Boletines Oficiales de cada Administración. Además, nada impide que las convocatorias se publiquen en periódicos y otros medios de comunicación, aunque ello no va a suplir a la publicación oficial.

La publicación de la convocatoria y de sus bases se configura como una de las garantías esenciales para los candidatos, pues a través de la misma pueden controlar el proceder de la Administración: si ésta goza de prerrogativas en cuanto al diseño del proceso, a su configuración y a la elección del concreto procedimiento, los candidatos cuentan con un férreo sistema de normas preestablecidas y susceptibles de conocimiento universal para fiscalizar su desarrollo.

Las bases son un verdadero instrumento de control del procedimiento: si éstas no son impugnadas se convierten en un instrumento vinculante del desarrollo del mismo. De no procederse a su impugnación en el momento oportuno no será posible recurrir el resultado del proceso selectivo por fallos o defectos no denunciados con anterioridad.

De la misma forma, la convocatoria vincula tanto a la Administración como a sus tribunales de selección. La jurisprudencia configura la convocatoria como un figura de doble naturaleza, pues es un acto administrativo-disposición de carácter general con pluralidad de destinatarios. En todo caso, la convocatoria ha de ceñirse al principio de legalidad y será revisable en vía administrativa y jurisdiccional cuando exista un vicio capaz de provocar su nulidad.

CONTENIDO MÍNIMO DE LAS CONVOCATORIAS.

Este contenido mínimo está previsto en el todavía vigente Real Decreto 364/1995, por el que se aprueba el Reglamento General de Ingreso del personal al servicio de la Administración General del Estado y de provisión de puestos de trabajo y promoción profesional de los funcionarios civiles de la Administración General del Estado. Dice su artículo 16:

Artículo 16 Contenido de las convocatorias

Las convocatorias deberán contener, al menos, las siguientes circunstancias:

a) Número y características de las plazas convocadas.

b) Declaración expresa de que no se podrá declarar superado el proceso selectivo a un número de aspirantes superior al de plazas convocadas*.

* No obstante el artículo 61.8 EBEP permite excepcionar esta regla.

c) Órgano, centro o unidad administrativa a que deben dirigirse las solicitudes de participación*.

* Órgano que no debe confundirse con aquél ante el que deben presentarse. Para ello hemos de acudir al artículo 38.4 de la Ley de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común (LRJAPyPAC) y a la Ley 11/2007, que admite la presentación por medios electrónicos.

d) Condiciones o requisitos que deben reunir o cumplir los aspirantes.

e) Sistema selectivo.

f) Pruebas selectivas que hayan de celebrarse y, en su caso, relación de méritos que han de ser tenidos en cuenta en la selección.

g) Designación del Tribunal calificador o indicación de la Comisión Permanente de Selección que haya de actuar, sin perjuicio de lo dispuesto en el artículo 11 del presente Reglamento.

h) Sistema de calificación.

i) Programa que ha de regir las pruebas o indicación del «Boletín Oficial del Estado» en que se haya publicado con anterioridad.

j) Duración máxima del proceso de celebración de los ejercicios. Desde la total conclusión de un ejercicio o prueba hasta el comienzo del siguiente deberá transcurrir un plazo mínimo de setenta y dos horas y máximo de cuarenta y cinco días naturales.

k) Orden de actuación de los aspirantes según el resultado del sorteo a que se refiere el artículo 17 de este Reglamento.

l) Determinación, en su caso, de las características, duración, plazo máximo para el comienzo y centro u órgano responsable de la evaluación del período de prácticas o curso selectivo.

La publicidad del acto administrativo de la convocatoria, que contenga todos y cada uno de estos requisitos, a través de su inserción en Boletines Oficiales, es la única garantía capaz de asegurar el conocimiento íntegro de su contenido por una pluralidad de sujetos para los cuales no sea exigible una notificación personal.

Como vemos, la publicidad de las convocatorias no es más que un medio, esencial, para lograr el acceso a la función pública en condiciones de igualdad.

En la publicación deben de incorporarse todos los requisitos señalados, pues de no realizarse de forma correcta quedaría abierta la puerta a un posible impugnación. La publicación es por tanto necesaria en todos aquellos actos administrativos que se dirigen a una pluralidad de ciudadanos frente a los que no es exigible una notificación personal.

Compartir

Compartir en FacebookFACEBOOK Compartir por whatsappWHATSAPP

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *